La Schefflera, es una planta encantadora similar a una palmera, muy fácil de cuidar y, además, tiene hojas elegantes y tallos largos que constituyen una gran decoración para cualquier habitación. En su hábitat natural, Australia e Indonesia, puede llegar a crecer hasta formar un árbol de hasta 2 m de altura.

Schefflera

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Cuidados de la Schefflera en primavera y verano

Trasplanta la Schefflera joven cada año haciendo uso de una maceta cada vez más amplia, rellena de buen compost, hasta llegar a un recipiente de 20 cm de diámetro. Luego, solo precisará abono de superficie cada dos años, sustituyendo los 5 cm superiores de compost por tierra nueva.

Si deseas que tu planta crezca mucho, continúa trasplantándola cada dos años a un recipiente cada vez mayor. Mantén tu planta en un lugar con luz indirecta y nunca la expongas al sol. Riégala abundantemente en pleno verano, hasta dos o tres veces a la semana, agregando un fertilizante líquido suave al agua.

Rocíala regularmente durante la época más calurosa del año para aumentar la humedad, lo ideal es hacerlo a primera hora de la mañana. Si las hojas se ensucian, límpialas con una esponja húmeda.

Cuidados en otoño e invierno

Procura mantener la temperatura cerca de los 15 °C y deja la planta en un lugar iluminado, pero no expuesta al sol directo. Tampoco la expongas a la sombra. Continúa regándola a lo largo del invierno para mantener el compost apenas húmedo. De vez en cuando, rocía el follaje con agua y proporciónale buena ventilación, pero evita las corrientes de aire frío.

Propagación de la Schefflera

La mejor manera de propagar la Schefflera es a través de semillas, a principios de la primavera, y haciendo uso de un compost especial. Mantén las semillas entre 21 y 24 °C, preferentemente en un propagador, y colócalas en un lugar sombrío con el compost ligeramente húmedo. Se aconseja retirarlas del propagador durante una hora diaria para evitar que el aire y el compost se humedezcan en demasía.

Cuando las plántulas puedan ser manipuladas sin riesgo de estropearlas, plántalas individualmente en macetas pequeñas, usando el compost habitual y, después, trátalas como si fueran plantas maduras.

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Si te ha gustado esta información sobre la Schefflera, continúa echándole un vistazo al blog de la floristería Lysa flores para conocer los cuidados de muchas más plantas y flores.

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