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Los Tagetes son una elección perfecta para lograr un arreglo estival de colores brillantes con un mínimo de esfuerzo. Todos son plantas sumamente llamativas. Generalmente, son de tamaño pequeño, erguidas y muy ramificadas, con hojas divididas y flores grandes en diferentes matices de naranja, amarillo y marrón.

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Características de los Tagetes

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A los Tagetes lo puedes encontrar en formas dobles y simples, siendo las simples muy parecidas a las Margaritas y las dobles a los Claveles, por lo que también se conoce a esta planta como Clavel de Moro. Se desarrollan en verano y continúan hasta las primeras heladas del otoño. Es una especie soberbia como productora de flores ornamentales.

Este género contiene entre 30 y 50 especies de plantas perennes y anuales, aunque por lo general, se la cultiva durante una estación y después de la descarta. Quizás, la más conocida sea la anual semirresistente llamada Tagetes erecta, con sus variedades. Esta especie es erecta y vigorosa, y, puede alcanzar mayor altura. Tiene flores mucho más grandes que, puede llegar a medir hasta 15 cm de ancho, variando su color del amarillo pálido, cremoso hasta el naranja intenso.

Hay una gran variedad de híbridos que son conocidos por el horticultor y algunos son plantados en invernadero para mantener alejados a los áfidos, dado que estas plagas parecen rehuir por el olor penetrante de las hojas. Son muy fáciles de cultivar a partir de semillas y realmente requieren poca atención, salvo una poda regular para prolongar su floración. Muchas de las especies de los Tagetes y sus numerosos híbridos y variedades, son ampliamente cultivados y constituyen una alternativa perfecta para bordes y arriates. También se suelen adaptar a las tinas, tiestos o maceteros de ventanas para las plantas de crecimiento bajo.

Cuidados culturales de los Tagetes

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Cambia las plantas de recipiente a mediados de la primavera, utilizando un compost rico o, mejor aún, prepara tu propia mezcla con una parte de mantillo de hojas, dos partes de tierra y una parte de arena fina, agregándole un poco de abono descompuesto. Si deseas obtener un arreglo bonito, dispón varias plantas espaciadas por 15 cm en un recipiente grande, asegurándote de que cuente con un buen material de drenaje.

Coloca las plantas en un lugar soleado y abierto y riégalas moderadamente durante la estación de crecimiento y floración, y agrega un fertilizante líquido al agua utilizando siempre la mitad de la cantidad recomendada, cada 15 días.

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Afortunadamente, los Tagetes sufren pocos problemas, aunque como la mayoría de las plantas, pueden ser perjudicadas por el exceso de agua. Por ello, deberás asegurarte de que cuente con un buen material de drenaje.