La historia del Día de San Valentín – y la historia de su santo patrón – está envuelta en misterio. Lo que sí sabemos es que febrero ha sido celebrado desde hace mucho tiempo como un mes de romance, y que el Día de San Valentín, como lo conocemos en la actualidad, contiene vestigios tanto de la tradición cristiana, como de la antigua romana. Pero, ¿quién era San Valentín, y cómo llegó a ser asociado con este rito antiguo?

La Iglesia Católica reconoce al menos tres diferentes santos llamados Valentín o Valentino, todos los cuales fueron martirizados. Una leyenda sostiene que Valentín fue un sacerdote que sirvió durante el siglo III en Roma. Cuando el emperador Claudio II decidió que los hombres solteros eran mejores soldados que aquellos con esposas y familias, prohibió el matrimonio para los hombres jóvenes. Valentín, percatándose de la injusticia del decreto, desafió a Claudio y continuó celebrando matrimonios para jóvenes enamorados en secreto. Cuando las acciones de Valentín fueron descubiertas, Claudio ordenó que fuera condenado a muerte.

Otras historias sugieren que Valentín pudo haber sido asesinado por intentar ayudar a los cristianos a escapar de las duras prisiones romanas, donde con frecuencia eran golpeados y torturados. Según una leyenda, un encarcelado Valentín envió, en realidad, el primer saludo “de Valentín” por sí mismo, después de enamorarse de una joven – posiblemente la hija de su carcelero – que lo visitó durante su confinamiento. Antes de su muerte, se presume que él le escribió una carta a ella firmada “De tu Valentín”, una expresión que aún es utilizada en la actualidad. Aunque la verdad detrás de las leyendas de Valentín es oscura, las historias todas enfatizan su atractivo como figura simpática, heroica y -lo más importante- romántica. En la Edad Media, tal vez gracias a esta reputación, Valentín se convertiría en uno de los santos más populares en Inglaterra y Francia.

Orígenes del Día de Valentín: Un Festival Pagano en Febrero

Mientras algunos creen que el Día de San Valentín se celebra a mediados de febrero para conmemorar el aniversario de la muerte o entierro de Valentín – lo que probablemente ocurrió alrededor del año 270 d.C. – otros afirman que la iglesia cristiana puede haber decidido situar el día de San Valentín a mediados de febrero, en un esfuerzo por “cristianizar” la celebración pagana de Lupercalia. Celebrado en los idus de febrero, o 15 de febrero, Lupercalia era un festival de la fertilidad dedicado a Fauno, el dios romano de la agricultura, así como a los
fundadores romanos Rómulo y Remo.

Para comenzar el festival, los miembros de la Luperci, una orden de sacerdotes romanos, se reunían en una cueva sagrada donde se creía que los niños Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, habían sido atendidos por una loba, o lupa. Los sacerdotes sacrificaban una cabra, para la fertilidad, y un perro, para la purificación. Ellos entonces despojaban la piel de la cabra en tiras que sumergían en la sangre del sacrificio, y salían a las calles, golpeando suavemente tanto a las mujeres como los campos de cultivo, con el cuero de la cabra. Lejos de tener miedo, las mujeres romanas daban la bienvenida al toque de las pieles, ya que se creía que las volvería más fértiles en el año siguiente. Más adelante en el día, según la leyenda, todas las mujeres jóvenes en la ciudad colocaban sus nombres en una gran urna. Cada soltero de la ciudad elegía un nombre y quedaba emparejado para el año con su mujer elegida. Estos emparejamientos a menudo terminaban en matrimonio.

Día de Valentín: Un día de Romance

Lupercalia sobrevivió al ascenso inicial del cristianismo, pero estaba fuera de la ley – ya que se consideraba “no cristiano” – al final del siglo quinto, cuando el Papa Gelasio declaró el 14 de Febrero, Día de San Valentín. No fue sino hasta mucho más tarde, sin embargo, que el día pasó a ser definitivamente asociado con el amor. Durante la Edad Media, se creía comúnmente en Francia e Inglaterra que el 14 de febrero era el comienzo de la temporada de apareamiento de las aves, lo cual se adicionó a la idea de que el centro del Día de Valentín debía ser un día para el romance.

La popularidad de los saludos de Valentín se remonta a la Edad Media, aunque el Valentín escrito, no comenzaría a aparecer hasta después de 1400. La nota de Valentín más antigua conocida que aún existe en la actualidad, fue un poema escrito en 1415 por Charles, Duque de Orleans, a su esposa mientras él estaba encarcelado en la Torre de Londres, después de su captura en la batalla de Agincourt. (La nota es ahora parte de la colección de manuscritos de la Biblioteca Británica en Londres, Inglaterra.) Varios años más tarde, se cree que el rey Enrique V contrató a un escritor nombrado John Lydgate, para componer una nota de Valentín a Catalina de Valois.

Saludos Típicos del Día de Valentín

Además de los Estados Unidos, el Día de Valentín se celebra en Canadá, México, el Reino Unido, Francia y Australia. En Gran Bretaña, el Día de Valentín comenzó a ser popularmente celebrado alrededor del siglo 17. A mediados del 18, era común para los amigos y amantes de todas las clases sociales, el intercambio de pequeñas muestras de afecto o notas escritas a mano, y para 1900 las tarjetas impresas comenzaron a reemplazar a las cartas escritas debido a las mejoras en la tecnología de impresión. Las tarjetas pre-hechas fueron una manera fácil para que las personas expresaran sus emociones en un momento en que la expresión directa de los propios sentimientos fue desanimada. Las tarifas postales más baratas también contribuyeron a un aumento en la popularidad de enviar felicitaciones de San Valentín.

Los estadounidenses probablemente comenzaron a intercambiar tarjetas de Valentín hechas a mano, a principios de 1700. En la década de 1840, Esther A. Howland comenzó a vender la primera producción masiva de tarjetas de Valentín en Estados Unidos. Howland, conocida como la “Madre del Día de Valentín”, hizo creaciones elaboradas con encaje real, cintas e imágenes coloridas, conocidas como “chatarra”. Hoy en día, según la Asociación de Tarjetas de Felicitación, un estimado de mil millones de tarjetas de San Valentín son enviadas cada año, haciendo que el Día de San Valentín sea la segunda festividad más grande de envío de tarjetas del año. (Se estima que 2.6 mil millones de tarjetas son enviadas para Navidad.) Las mujeres compran aproximadamente el 85 por ciento de todas las tarjetas de San Valentín.