Flores Margaritas: ¿Sabes de donde viene el famoso, Me quiere No Me quiere?

deshojar margaritas

Las Margaritas, que flores tan arraigadas para los enamorados y quien no en cualquier momento de nuestra juventud nos hemos encontrado con esta flor y hemos apostado al azar para que sus pétalos nos marquen nuestro destino en el amor para saber si esa persona nos quiere o no nos quiere. Pero claro si sale no nos quiere nos llevaremos un pequeño berrinche de ahí que cada uno quiera aceptarlo o no aceptarlo, porque a mí me ha pasado y la verdad que cuando salía que no, cogía otra margarita y salía que si me quería. Así que indague un poco para informarme de donde proviene este mito, y la verdad que me lleve una sorpresa al ver que las matemáticas formaban parte de este juego y lo curioso del tema es que la margarita no es una flor, si no muchas flores, es decir cuando arranco un pétalo de esta flor no arranco una, sino muchas de ahí que la ciencia y naturaleza se fusionan para marcar nuestro destino hacia nuestra enamorada o enamorado.

Margaritas, flores con mucha creencia y teorías

En primer lugar las margaritas son unas flores muy especiales por su composición, aquí os voy a explicar porque podemos deshojar tan fácilmente sus pétalos, ya que es una flor formada por distintos tipos de flores, y cada una de estas flores tienen también sus correspondientes pétalos, según los estudiosos del tema podemos encontrarnos con aproximadamente 5 pétalos, en resumen cuando deshojamos una margarita no quitamos un pétalo, si no la suma de 5 pétalos de 5 flores distintas. ¿Curioso verdad?

Pues vamos al grano ya que las matemáticas más naturaleza hacen su trabajo debido a la estructura de esta flor, y ha creado una flor siguiendo unos patrones geométricos para su supervivencia basado en la serie numerologia de de Fibonacci,numeros-fibobancci que sería la siguiente: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21… y así sucesivamente, es decir, las diferentes flores que se encuentran dentro de la corona, siguen el patrón de Fibonacci, lo cual siempre dispondremos de un solo pétalo para deshojar entre varios más, donde algunos terminaran en par y otros en impar, dependiendo de la margarita que hallamos escogido. De ahí que obtengamos una flor muy peculiar que nos permita adentrarnos con este curioso rito de enamorados al igual que regalar rosas rojas.

Por otra parte, basándome en mis estudios e investigaciones de este tema, hay diferentes teorías e hipótesis del origen de esta tradición, algunos dicen que viene de Francia conocida como la “effeuiller la marguerite”, en la época medieval cuando una doncella tenia o quería casarse se cuenta que tenía que coger o arrancar un ramo de margaritas blancas sin mirar, donde el número de capullos que estuvieran abiertos le indicaría que si le quería y el número de años que le falta para su enlace matrimonial.

Los agricultores usaban el juego de azar con las margaritas para determinar cómo iba a ser el año de cosecha, otra por ejemplo y muy interesante es referente a la pureza de una mujer virgen, por lo que al ir deshojándola es el destino el que marcará si realmente nos va a entregar su eterno amor ante la dificultad que tenemos de poder conquistarla.

Y así muchísimas más creencias, teorías e hipótesis. Yo solo sé una cosa que al final esta flor esta instaurada en el mundo entero con esta tradicióndeshojar-mano-hombre del sí, no, me quiere, no me quiere, etc… y que siempre que deseemos algo cogeremos una margarita y daremos rienda suelta a la ruleta del azar, y como dije al principio si la respuesta es negativa, no he leído nada de que nos impida  coger otra y repetir el proceso.

Bueno amigos, de una manera sencilla os haréis una pequeña idea de cómo es una margarita y por qué tiene esa forma para deshojarla, en nuestra floristería cuando enviamos un ramo de margaritas blancas, entregamos un ramo cuyo significado es amor puro y natural, debido a su color blanco, y sé que de quien lo recibe no puede evitar coger su flor y preguntarse… ¿Me quiere, No me quiere…? sí?, ¿no?, la verdad que me encanta hacerlo y tentar un poquillo a la suerte.

Solo el azar del presente sabe lo que hay realmente. Saludos