Conoce las características y cuidados de la Kentia

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La Kentia, conocida por su nombre científico Howea, es una de las palmeras más populares, cuyo origen pertenece a la isla Lord Howe, ubicada en el Océano Pacífico, entre Nueva Zelanda y Australia.

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La especie Howea forsteriana es una de las mejores variedades de la Kentia, dado que es elegante y se desarrolla adecuadamente con muy pocos cuidados. En el interior, puede llegar a crecer hasta 3 m de altura y, posteriormente, expandirse también hasta unos 3 metros; así que una vez alcanzado su tamaño definitivo, precisará mucho espacio.

Por otro lado, la especie Howea belmorana crece mucho más erguida y sus frondas son arqueadas. Esta puede llegar a los 3 metros de altura y expandirse no más de 1,80 metros.

Más allá de esas diferencias, las dos especies son muy similares, pues poseen tallos únicos y frondas oscuras y arqueadas, divididas en folíolos en la punta, los cuales miden 60 cm de largo y 3,7 cm de ancho. Ambas palmeras suelen crecer bastante lento y quizás llevará muchos años lograr especímenes llamativos si se empieza con una planta pequeña.

Sin embargo, durante su crecimiento, son plantas de follaje atractivo y decorativo. Además, son muy fáciles de cuidar y pueden darse muy bien en cualquier habitación, sin importar si les da el sol directo o la sombra.

Cuidados de la Kentia en primavera y verano

La Kentia, probablemente precisa ser trasplantada cada dos o tres años, usando una maceta cada más grande. Realiza el trasplante al inicio de la primavera sin alterar la masa de raíces. Ponle un compost y agrégale un poco de arena y turba para que sea mucho más poroso. Asegúrate de que el recipiente tenga agujeros en la base para el drenaje y mantenla una temperatura de entre 21 y 24 °C. Riégala con frecuencia, pero no dejes la maceta sobre el agua, y aplícale un fertilizante líquido cada dos semanas.

Cuidados de la Kentia en otoño e invierno

No es favorable que la temperatura disminuye los 15 °C y, aunque podría tolerar muy bien hasta los 10 °C, cuanto más alta sea la temperatura, mejor. Colócala en un sitio iluminado para que el follaje se mantenga brillante y ponla en un lugar donde haya buena circulación de aire, pero no corrientes frías. Si la temperatura se mantuviera por encima de los 15 °C, riégala cada dos o tres semanas para que el compost se mantenga húmedo, y rocíala una vez cada siete días.

Ten en cuenta que la Kentia suele ser propensa a las plagas, por lo que tendrás que tomar medidas preventivas. Para eliminar el polvo, rocíala con agua templada o déjalas un rato bajo la lluvia durante el verano. Nunca utilices producto para limpiar muebles para sacarles brillo a las hojas.

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