Guía para cultivar jacintos

Los jacintos son plantas perennes provenientes de la familia de las asparagáceas, que producen hermosas y fragantes flores cada año. Si quieres saber cómo cultivar jacintos y mantenerlos en buenas condiciones, sigue leyendo este post de Floristeria Lysa Flores.

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¿Qué son los jacintos?

Los jacintos producen flores rosadas, azules, blancas, rojas y púrpuras desde principios hasta mediados de la primavera, Cada espiga floral está repleta de flores pequeñas, muy aromáticas y en forma de campana. Sus largas hojas verdes se forman alrededor de la base de la planta.

¿Cuándo plantarlos?

Planta los bulbos de Jacintos en otoño para que florezcan en primavera. Aunque son plantas perennes, pueden tratarse como anuales. El tamaño de la espiga de la flor está asociado con el tamaño del bulbo. Los bulbos más grandes darán flores más grandes y los más pequeños, darán racimos más pequeños y con flores espaciadas.

¿Qué jacintos plantar?

El jacinto holandés puede cultivarse como anual en cualquier lugar. El jacinto romano o francés florece antes que el holandés y necesita poco o nada de frío invernal

Cuidados del Jacinto

  • Coloca los bulbos del Jacinto holandés en un suelo bien drenado a 6 pulgadas de profundidad y a 5 pulgadas de separación.
  • Coloca los bulbos más pequeños y los de Jacinto romanos a 4 pulgadas de profundidad y a 5 pulgadas de distancia.
  • Los bulbos crecen mejor a pleno sol o sombra parcial con agua regular durante el período de crecimiento y floración.

Cómo cultivar jacintos en contenedores

Cultivar jacintos en contenedores es bien sencillo. Solo asegúrate de que la maceta tenga agujeros de drenaje y de utilizar una mezcla para macetas con una capa de mantillo en la superficie. Una vez plantados los bulbos, coloca la maceta en la sombra para que las raíces se formen y una vez arraigados, los jacintos precisarán mucha luz solar.

Los bulbos de jacintos están compuestos por cristales de oxalato de calcio que actúan como púas que son invisibles para el ojo y pueden ocasionar roturas microscópicas en la piel, picazón e irritación. Así que asegúrate de utilizar guantes o lavarte bien las manos después de manipular los bulbos y antes de tocar tu piel y ojos.